Intervención de Mons. Barrio en la Cope: 21 de octubre de 2016

En la agenda del mes de octubre tiene su fecha el Domund. ¡Cuántos recuerdos de la infancia asociados al Domund! ¡Cuánta memoria agradecida a nuestros padres y catequistas quienes cuando se acercaba la jornada de las misiones nos ilustraban con la lectura del testimonio de tantos evangelizadores en los cinco continentes! Así, con sencillez, fuimos aprendiendo lo que era la evangelización y el anuncio del Reino de Dios. Este año, la Jornada Misionera Mundial cumple ya 90 años y nos invita con su lema "Sal de tu tierra” a revitalizar nuestro compromiso misionero.

El primer misionero ha sido Jesucristo que fue enviado al mundo por Dios Padre para anunciar el Evangelio. Fundó la Iglesia que recibió a través de los Apóstoles su mandato de anunciar la verdad que nos salva hasta los confines de la tierra. "Mediante la predicación del Evangelio, la Iglesia atrae a los oyentes a la fe y a la confesión de fe, los prepara para el bautismo, los libra de la esclavitud del error y los incorpora a Cristo para que lleguen hasta la plenitud en El por el amor” (LG 17). Sí, dichosos los pies del mensajero que anuncia al Dios encarnado que se acerca a cada hombre, buscando su amistad y compartiendo con él su realidad. En la Carta Pastoral para esta jornada he escrito que "todas las comunidades cristianas de nuestra diócesis han de sentir la necesidad de colaborar en la actividad misionera eclesial que es una obra de misericordia”. Y es cierto que, agradecidos por el don de la fe recibida, tenemos que sentir la urgencia de salir de nuestra zona de confort para "poner al servicio de los demás lo que hemos recibido y que da sentido a nuestra existencia”.

Nuestra diócesis cuenta en la actualidad con 123 misioneros, distribuidos en 45 países, de los que 41 son sacerdotes, 78 religiosos y religiosas y otros 4 laicos. Otros 20 han retornado después de años prolongados de misión. Sus testimonios suelen ser conmovedores por la fortaleza de su fe y la confianza plena en la Providencia. Y hoy, queridos diocesanos, sigue siendo "urgente animar las vocaciones misioneras que el Señor nos ha dado y pedirle que siga mandando obreros a su mies”.

Recemos por todos ellos y seamos, además, generosos con nuestra aportación económica. Un dinero que servirá para evangelizar promocionando a los más necesitados y para promocionar evangelizando a esos predilectos del Señor. Este próximo domingo día 23 no te olvides que es el Domund.


Última modificación: jueves, 11 de mayo de 2017, 11:41