Intervención de Mons. Barrio en la Cope: 5 de mayo de 2017

Llegado el mes de mayo, el calendario nos indica que está próxima la mitad del año y que va siendo tiempo de hacer balance del curso iniciado allá por el mes de octubre y de ir preparando el próximo. Como viene siendo habitual en estas fechas, los obispos de Galicia acabamos de hacer pública una Carta Pastoral en la que recordamos a los padres de familia la importancia de la Enseñanza Religiosa Escolar. Y lo hacemos conscientes de que solicitar para los hijos esta enseñanza no es privilegio alguno, sino un elemento más de la formación integral de la persona, ya que la educación no se puede permitir el lujo de prescindir de la dimensión religiosa del ser humano. La enseñanza de la Religión en los centros educativos es no solo un derecho de los padres, sino sobre todo una especie de imperativo moral para la sociedad.

Considero que la Enseñanza Religiosa Escolar se debe -y se puede- constituir en un eficaz antídoto para muchos de los males que nos aquejan como colectividad social. Reforzar la educación en valores que se oferta en las escuelas con la educación en virtudes que proviene de la dimensión espiritual y transcendente, es una vacuna para prevenir enfermedades sociales como la violencia doméstica, la adicción a las nuevas tecnologías de muchos jóvenes, el consumo de alcohol y drogas en chicos cada vez más jóvenes, o la espiral de corrupción que se ha incrustado en muchas capas intermedias de la estructura sociopolítica de nuestra nación.

Solicitar la Enseñanza Religiosa para los más jóvenes ha de ser también una manifestación de que el humus religioso que nos ha constituido como tales a lo largo de los siglos, no es un añadido estrafalario sino una forma de entendernos y comprendernos, una manera de interpretar nuestra cultura y nuestra forma de vivir. Es, en el fondo, un ejercicio de tolerancia frente a tanto ataque gratuito al hecho religioso y a los sentimientos cristianos de la mayoría de la sociedad, que muchas veces lamentamos y sufrimos.

Pedir Religión en los colegios es el mejor recordatorio de nuestra integración como comunidad y de que los cristianos gozamos, y exigimos, los mismos derechos que el resto de ciudadanos.

Última modificación: jueves, 11 de mayo de 2017, 00:14