Intervención de Mons. Barrio en la Cope: 20 de enero de 2017

Entre la ola de frío y el supuesto "día más triste del año”, entre las rebajas y la epidemia de gripe, va avanzando este enero, un mes que no suele tener lo que se llama "buena prensa”, pero que para nosotros, cristianos, es un tiempo como otro cualquiera para sentir el paso de Dios por nuestras vidas, su cercanía y su presencia.

No debemos dejarnos llevar por pasajeras modas o por influencias de espacios culturales muy distintos al nuestro, ni mucho menos por consideraciones sobre días fastos o nefastos, vieja herencia de antiguas y trasnochadas supersticiones. Nuestro tiempo es el escenario de la acción de la gracia de Dios en nuestras vidas. Es la ocasión, día a día, para convertirnos y volver nuestro corazón; es el trampolín para acercarnos a la eternidad; el tiempo de trabajar para entrar en esa vida para siempre de la contemplación celeste.

Y enero nos ofrece argumentos suficientes para no caer en melancolías estériles o en tristezas impropias de una cristiana esperanza. En el Bautismo de Jesús encontramos el eco certero de la navideña epifanía, la evidencia de que Él está junto a nosotros.

En enero, por ejemplo, rezamos por la unidad de los cristianos, espléndido momento para sentirnos uno en el Padre; vivimos la jornada de la Infancia Misionera y de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, para que no se nos olvide que el rostro de Cristo no es etéreo o desencarnado, sino concreto en la figura del más necesitado.

Y festejamos, también, la conversión de san Pablo, que nos invita a todos a seguir proclamando la verdad del Evangelio, por no hablar de las celebraciones de Santo Tomás de Aquino o de San Francisco de Sales, figuras tan importantes para la universidad y el periodismo.

No, no estamos ante un mes negro, abrumador, feo... Es un mes precioso para despegar y alzar el vuelo..; para que cuando llegue el tiempo fuerte cuaresmal, nuestra velocidad de crucero nos lleve sin sobresaltos a la pista de aterrizaje de la Pascua: hombres y mujeres nuevos para la eternidad.

 

Última modificación: jueves, 11 de mayo de 2017, 00:06