Intervención de Mons. Barrio en la Cope: 22 de mayo de 2015



Coincidiendo con la fiesta de Pentecostés, la Iglesia celebra este próximo domingo el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, una jornada en la que se pone de manifiesto la importancia de la actuación de los laicos en el contexto de la nueva evangelización. En la Carta Pastoral que he dedicado a esta jornada escribía que estos son "tiempos de esperanza y de fe para gente valiente y generosa, fundamentada en el amor de Jesús, en la práctica de los sacramentos y en la oración”. Estamos en un momento histórico ciertamente apasionante por lo que tiene de fronterizo entre dos modos de entender la vida: uno de ellos deseoso de construir una cultura sin tener en cuenta la raíz católica de la propia cultura; y otro, el de los cristianos que actúan en la ciudad terrena con criterios evangélicos.

Y son los laicos precisamente los que están llamados a iluminar todas estas realidades con la luz de la fe, en igualdad de condiciones y de derechos con el resto de los ciudadanos. El compromiso con la realidad terrena, que no olvida por ello la construcción de la Ciudad de Dios, es propio y específico de los seglares. "Esta inquietud debe manifestarse en el ámbito de la familia, de la educación, del trabajo, de la política, de la cultura y de la economía, compartiendo el don de la fe y la esperanza a la que hemos sido llamados”. El actuar de los cristianos en la sociedad no es, como a veces se intenta presentar, una imposición; es, por contra, la proposición y la oferta de una serie de valores humanos enriquecidos por una realidad sobrenatural que busca el beneficio de toda la colectividad.

Siendo coherentes con su fe en su actuar "político”, los cristianos laicos se convierten en testigos, en evangelizadores. Estando presentes en el mundo sirven a Dios en los hermanos y en el cuidado de toda la creación, y no se prestan a manipulación alguna de la dignidad del hombre o de la mujer.

La fiesta de Pentecostés es una gozosa manifestación de la acción vivificante del Espíritu en la Iglesia. Con la luz del Evangelio, con el alimento de la Eucaristía y con la fuerza del Espíritu Santo hemos de edificar el cuerpo de Cristo que es la Iglesia, y la ciudad de Dios en medio de la ciudad de los hombres, según la vocación a la que hemos sido llamados, siendo humildes, amables y comprensivos, esforzándonos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo del amor.

Este domingo, en toda Galicia, los ciudadanos estamos llamados a participar con nuestro voto en las elecciones locales. Es necesario hacerlo. También esta es una ocasión para que todos con nuestra participación electoral contribuyamos al buen funcionamiento de los ayuntamientos pensando en el bien común y buscando acrecentar la solidaridad, el bienestar social y la responsabilidad. ¡Feliz Día de Pentecostés!

Última modificación: lunes, 1 de junio de 2015, 21:46